¿Para quién?

Para un profesional de mediana edad, con curiosidad hacia la tecnología, la innovación y el progreso.

Una persona culta y ocupada en el cambio, no preocupada. Que es muy exigente con su tiempo y el contenido que elige y que considera que el alcance de sus decisiones puede ser relevante para organizaciones humanas sobre las que tiene o puede tener influencia.

¿Cómo?

Como si en una reunión uno de sus intervinientes dedicase tres minutos a narrar una idea que le parece relevante y que desea transmitir. Sentado a la mesa, con una tablet y un esquema, una fórmula, haciendo un dibujo sobre la marcha o subrayando unos ítems.